Construyendo una marca paso a paso


1- El briefing

Es el punto de partida y uno de los pasos más importantes para sentar la base de un trabajo profesional que cumpla con las expectativas del cliente. En el briefing se recoge la información fundamental de la marca, su posicionamiento, su competencia… en definitiva, todo lo que la rodea. 

Es cierto que el birefing será diferente si se trata de una marca de nueva creación o ya tiene presencia en el mercado pero, fundamentalmente, la información básica que deberá recoger es la siguiente.

 

  • Objetivo y descripción del trabajo: Se trata de conocer qué pretende conseguir el cliente y el trabajo concreto a realizar: Logo, Naming, claim… ¿O todo a la vez? En ocasiones, el rediseño de una marca no está recogido en el briefing pero si pretendes reposicionar tu marca o producto puede ser muy necesario.
  • Información de la empresa: Antecedentes, misión, visión, valores y todo lo que puedas contar será de utilidad para conocer tu empresa, lo que ofreces y cómo lo haces posible.
  • Posicionamiento: ¿Qué lugar ocupa tu marca en el mercado? ¿Qué imagen de tu empresa tienen tus clientes? Parece sencillo de responder pero, en ocasiones, analizar estas preguntas para ofrecer una respuesta certera puede ser un trabajo complejo.
  • Target: Aquí conoceremos el público objetivo de la marca, a quién van dirigidos sus productos o servicios y es un paso fundamental para conectar la marca con el consumidor.
  • Competencia: Es fundamental conocer a tus competidores y su comunicación para diferenciar tu marca de los demás y conseguir que tus clientes prefieran lo que tú ofreces.


2- Investigación

Es el momento de analizar más profundamente a la competencia. Hay que investigar el mercado para conocer la historia, los colores, nombres, logotipos y comunicación de tus competidores para crear una marca diferenciada que ocupe su propio lugar en la mente del consumidor.


Es un proceso laborioso que requiere muchas horas de búsqueda y análisis que en ocasiones se suele pasar por alto o no se valora en su justa medida pero te aseguramos que es algo fundamental que te ayudará a evitar disgustos o a ser uno más dentro de un mercado. ¿Imaginas llamarte igual que tu competencia o tener un logotipo muy similar?


En esta fase se recogen ideas y referencias que serán vitales para el posterior proceso creativo, pudiendo realizar concept boards o moodboards que reflejen la intención de la marca antes de llegar a un logotipo.

3- El proceso creativo y diseño del logotipo

Sólo después de un buen análisis e investigación podemos comenzar con el proceso creativo para definir la identidad de la marca. Tanto si buscamos un nombre como si se trata de un diseño o rediseño de logotipo, debemos comenzar el proceso creativo con una fase de bocetaje en la que probaremos distintos conceptos y su recorrido y seguir con una selección de las mejores ideas.

 

Para el diseño del logotipo, escogeremos la idea o conceptos que mejor resuman los valores y deseos de la marca, basándonos siempre en 3 premisas básicas que debe cumplir cualquier logotipo: 

 

  • Simplicidad: Casi siempre, menos es más y la prioridad debe ser un logotipo claro y eficaz sin diseños sobrecargados o excesivamente complejos. Algunas de las marcas más reconocibles del mundo como Apple basan en este concepto toda su comunicación.
  • Diferenciación: Un logotipo tiene que ser único, original y será la imagen de una empresa que tiene que tener una personalidad propia. Inspirarse en otros puede estar bien en ocasiones pero copiar, nunca es una opción.
  • Ser memorable. Debemos ponérselo fácil a nuestros clientes para que recuerden nuestra marca e imagen, por ello debemos concebir un logotipo y una marca para el recuerdo.
Si estamos creando una identidad desde cero, el nombre de la marca ha de ser corto, eufónico y diferenciador. El naming es el primer paso en la creación de una marca y será fundamental para el posterior diseño del logotipo de la misma. También conviene evitar algunos errores comunes que se solucionarán contando con profesionales. Algunos de los errores habituales son no pensar en tu público objetivo para el nombre de tu empresa, dedicar poco tiempo al nombre, seguir corrientes temporales, no comprobar si el dominio o perfiles de redes sociales están libres, etc.

También debemos pensar en el uso que tendrá la marca y los diferentes soportes donde la desarrollaremos. Una marca 100% online no se construye necesariamente igual que una marca que tendrá presencia en soportes físicos o medios impresos pero en cualquier caso debemos adaptarla desde el principio a la realidad digital con un mínimo de cuidado en la arquitectura de la marca (favicon, tamaños y usos mínimos, versiones monocromáticas, etc).

 

Por último, debemos considerar si añadiremos un claim o tagline a nuestro logotipo que nos defina o comunique algún valor o característica adicional de la marca. En xatélite nos encanta buscar ese claim que redondea a la marca, que la envuelve y la cubre de sentido pero no siempre es necesario.

 

4- Diseño del resto de materiales o elementos corporativos

En la mayoría de ocasiones, la creación de una marca no acaba con el diseño del logotipo sino que una vez definida su identidad básica, hay que desarrollar elementos básicos como la papelería corporativa (tarjetas, carpetas, hojas de carta, sobres, etc) e incluso ir un paso más allá con diseños para otros soportes.

Podemos seguir diseñando elementos de branding hasta casi el infinito pero algunos de ellos, como rótulos corpóreos, merchandising, uniformes o rotulación de vehículos pueden resultar fundamentales en función de las características de cada empresa.

Por último, aunque nunca consideramos cerrada la identidad de una marca, podemos crear un manual corporativo que será un elemento vivo y modificable en el tiempo donde conocer los usos y aplicaciones de la marca, así como su origen o intención.  En este sentido no nos cansaremos nunca de decir que resulta fundamental construir una marca sólida y diferenciadora desde el inicio que nos permita tener recorrido en el futuro con su misma esencia y mínimos cambios si es que fueran necesarios. Si lo piensas, las marcas más importantes del mundo como Coca-Cola, Google o Nike, han realizado variaciones mínimas de su identidad visual y así debemos concebir una marca, independientemente de su tamaño.

Esperamos haberte ayudado a conocer un poco mejor el proceso para crear una marca o un logotipo diferenciador y te recordamos que podemos ayudarte en el proceso para ofrecerte un resultado profesional y creativo que aporte valor a tus productos o servicios.

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